Un lunes más en esta conversación que, la verdad, me tiene muy contenta. Es como que nos alejamos un poco de lo masivo de las redes y hablamos así como entre nos, no?
No sé si es coincidencia u oportunidad, pero estamos en semana de carnaval. Semana en la que yo sigo trabajando pero que espero de corazón, que vos estés con los pies en el agua en algún lado.
Oportuno digo, porque a lo mejor tenés, no solo más tiempo para leer esta y las ediciones anteriores, si no también para ir e indagar en alguna de las recomendaciones que te voy a dar hoy.
Viene cargadita, tomá nota.
Sabemos que los grandes temas en los relatos, en el cine y en los libros, son en realidad unos pocos, y que de ahí se desprenden infinitas historias.
En la música pasa algo similar. ¿No te sorprende cómo pueden seguir surgiendo infinitas combinaciones de notas que hacen a una canción diferente cada vez?…
Pero volviendo a los grandes temas: la vida, la muerte, el bien, el mal, la familia… y claro, el amor.
“Ya sé! Viene de recomendaciones de películas.”
No. Y sí.
“Por dónde vas, Patricia?”
Sí vengo a hablar de la pantalla grande, pero no voy a citar películas con una fotografía inspiradora, ni románticas con escenas de besos en primer plano (por esto de el amor).
Esto viene con un twist. Porque también voy a hablar de casamientos. Solo que desde una perspectiva… no tradicional, digamos.
“If you think this has a happy ending, you haven’t been paying attention.”
Por cierto, viste que en las escenas de casamientos nunca aparece un fotógrafo? Les arruinamos la composición se ve.
Basta de cháchara. La primera película que voy a mencionar sí es una de esas románticas (que me encanta) y con un final feliz con pajaritos volando (literal) pero la traigo por una escena de boda tan álgida como divertida, del malo con la buena.
—Robbin Hood: príncipe de los ladrones.
La vieja, la de Kevin Costner. Año 1991. Recordarás esa intro de piano… y “You know is true, everything I do, I do it for you”. Hermosa. Dale que esto del romance nos gusta a todos. (Y se te viene a la mente la escena del beso abajo de la lluvia de Diarios de una Pasión.)
La escena de la que hablo es la que protagonizan Alan Rickman y Maria Elizabeth Mastrantonio: Lady Marian. Con la participación estelar de este personaje espectacular: Mortiana.

Un intento de boda forzada para obtener sangre real, situación de la que por supuesto ella es rescatada por él… el príncipe. Pero de los ladrones.

Otra película que protagonizan estos dos, Alan y María Elizabeth (porque Kevin Costner resultó ser bastante olvidable) es El hombre de enero. The January Man. Que nada que ver con esto pero me encanta y te la recomiendo. Con una escena de sexo casual que recuerdo me llamó mucho la atención cuando la vi, con unos 8 años.
Me voy por las ramas pero es que una cosa lleva a la otra.
—The red wedding.
Claro que sí, el episodio The rains of Castamere, de Game of Thrones.
Una boda que fue tan famosa como las reacciones de los que la vieron. No quiero arruinarte la reacción si no viste la serie (si no la viste andá a verla) así que no voy a comentar detalles de la trama.
La canción que empieza a sonar en un momento de la escena es el primer indicador de que básicamente, se pudre todo. Segundos después, ver la cota de malla que usa uno de los personajes, nos termina de pautar que, en efecto se va a pudrir todo. Como el cuchillo de Hitchcock que solo aparece si un par de escenas más adelante, va a ser el arma homicida. Y entonces lo sabés.
— Hablando de música…
No puedo dejar de traer a colación el épico video de la canción November rain. Me acuerdo de verlo de chica, al lado de mujeres adultas que estaban fascinadas (tanto como enamoradas de Axl Rose), con el vestido de novia de la chica del video.

Yo tenía unos 7-8 años y no entendía todo el escándalo alrededor del vestido. Entendía que había algo épico y fascinante, pero claramente mi universo de ese momento no giraba en torno a los casamientos.
Esta joyita para el final.
— Filmame esto Néstor.

Por supuesto: Relatos Salvajes, de Damián Szifron, y la última historia, Hasta que la muerte nos separe.
“Mammmadeeera”
Brillante la actuación de Erika Rivas, que me acuerdo de verla en el cine, retorcida en el asiento entre risa y tensión.

Por cierto, otra de las actrices, Paula Grinszpan, actúa en una serie que tampoco tiene que ver con esto pero que sin dudas voy a recomendar y es: Eléctrica. Un delirio. Una parodia del mundo de la publicidad y sus personajes. Sin desperdicio.
—BONUS: Coming to America / Un príncipe en Nueva York
Un bonus, si se le puede decir así, que hace honor a lo ecléctico de esta lista. No sé cuántas veces vi esta película. Llego a la decena, seguro.
Con una estética como de cuadro de Boticcelli pero en papel celofán, esta maravillosa película tiene no una, si no dos bodas.

Una Nueva York de los años 80, una cadena de hamburguesas de imitación y un comercial de gel para el pelo con uno de los mejores jingles de todos los tiempos. Una nota tan alta que nunca lo vas a olvidar.

Al final medio que sí venía de recomendaciones, viste?
A propósito de irse por las ramas, mirate este sitio donde le ponés una película y te tira muchas más relacionadas.
Contame te lo pido por favor, si viste alguna de estas películas, que me da mucha curiosidad.
Mandáselo a quien creas que le puede interesar o que esté de vacaciones como para mirarse alguna de estas.
Nos vemos en la próxima!
Gracias por llegar hasta acá 🖤