Hoy viene con un tema a pedido, porque ya veníamos de varias seguidas por capricho. Que no es que importe demasiado, pero dije que iba a intercalar.
—Cada maestrillo.
Una de las clases del Taller inicial es sobre lentes. Me gusta para esa clase traer ejemplos de directores de cine y sus ópticas favoritas. Si bien los lentes no son los mismos en cine y en foto, es más ilustrativo pensar en la intención de Spielberg cuando te pone el dinosaurio encima, o la de Hitchcock, cuando te muestra a la chica en la ducha.
Y es que por ahí va la cosa. Saber cuál es tu intención. O al menos, a qué querés sacarle fotos. Esto es parecido a lo que te pregunté cuando hablamos de qué cámara comprar, pero acá tenemos que hilar un poco más fino.
Porque así se pensaron los lentes: unos mejores para hacer paisajes, otros mejores para documentar, otros para hacer retratos, otros para sacarle fotos a la luna y cosas así (o alguna vez te quedó bien la foto de la luna sacada con el celular?).
Es probable que vayamos a usar más de un lente. Yo por ejemplo para los casamientos uso 3. El primero es para documentar: contar la historia, mostrarte a los personajes, sus interacciones y el lugar.
El segundo es para retratos, más artístico digamos. Fondos muy desenfocados y ese plan.
El tercero también es para documentar pero con un gradito más de efecto. Es el lente que uso durante toda la fiesta.
Los prefiero fijos.
Esto igual es bastante personal. En el sentido de que no es que una cosa esté bien y la otra esté mal.
—Qué querés decir con fijos? Cuál es una cosa y cuál es la otra?
Voy. En el lente fijo no podés “hacer zoom”. O sea, moverlo así (hace el gesto de hacer zoom) y que las cosas se vean más cerca o más lejos. Para acercarte a algo, literalmente tenés que acercarte vos. Tu cuerpo.
Los otros son los lentes zoom, en los que podés ver mucha escena y también ver cosas más de cerca, todo en el mismo lente. Ubicás, ¿no?
Por supuesto que estoy explicando esto así en términos completamente simplificados. Es que no se trata de una clase ni de un artículo técnico. Somos vos y yo, hablando de lentes.
Entonces ahora es cuando vos decís:
— ¿Y para qué me quiero mover yo si puedo mover el lente?
Y bueno, ahí entran las variables de tu intención, de la composición, de a qué le vas a sacar fotos. Por ejemplo en mi caso, para hacer fotos a una pareja, prefiero estar yo un poco más cerca y no tener que gritarles desde lejos.
Los lentes que vienen en el kit (cuando comprás la cámara y ya te viene con un lente) son lentes zoom. Y la verdad es que no los queremos mucho.
—Por qué no queremos al lente del kit:
El lente del kit, por ejemplo este, suele ser uno versátil, que te sirve tanto para un paisaje como para un retrato. Está bien igual si es tu primera compra.
El problema de estos lentes es que al ser baratos, no son lentes muy luminosos. Con esto me refiero a que, en condiciones de poca luz, se te va a complicar un poco.
—Tirame data concreta, Patricia.
Sí, volvió esta sección.
Por lo que venía diciendo, suelo recomendar a los alumnos de los talleres que se compren por ejemplo este lente.
Es Nikon pero como dije en esa primera edición, el 99% de mis alumnos usan Nikon.
A lo que voy es que es un lente chiquito, barato y lo que más queremos, más allá de la marca, es que sea muy luminoso.
Sí, los más luminosos son más caros, pero la pregunta que disparó esta edición fue “en qué lentes invertir”. Subrayo “invertir”. Porque por más cámara que compres, si comprás lentes de menor calidad y oscuros, es como que estés haciendo un sánguche de pan B*mbo con jamón media cura.
No? Nada que ver? Dale, me entendiste igual.
Los mejores lentes, los más luminosos y de mejor calidad de fabricación, están hechos para cámaras Full Frame. Esas que, por esta necesidad de categorizar, les llaman — abro comillas — profesionales — cierro comillas.
Entonces, si lo que querés es invertir en lentes, tenés que invertir en una de estas primero.—Los lentes que yo uso:
Esta no es una recomendación en general, porque los lentes que uses van a depender de la cámara que tengas. Es solo data, para los que quieran saber.
—El lente que me quiero comprar ahora:
Un amor, para ponerlo en la cámara y que me quede más portable. Para la diaria y para viajar. Este.
—Dicho todo esto…
Que quede claro que no estoy diciendo que tenés que salir a endeudarte y que lo que tenés no sirve. Sabemos que hay gente que hace maravillas con muy poco. Como este loco suelto.
Que como él, lo único que necesitamos es saber mirar.
Más que nunca, cualquier duda preguntame, googleá, youtube, lo que sea. Que hay mucha data técnica importante. O venite al taller inicial que arranca en junio. Ajá.
Mandale la info a quien creas que le puede interesar!
Gracias por leerme una vez más 🖤
Nos vemos en la próxima.
Para los entendidos de la edición pasada:

Enjoy.