Lluviosas noches. Espero que si leés esto mañana no esté lloviendo porque tenemos boda en José Ignacio.
— Boda un martes??
Sí. Un elopement. Una boda de a dos, de esas que la pareja “se fuga” a casarse en otro país. Como en Las Vegas, pero acá. En este caso, una pareja de Brasil, amorosos ellos, que acaban de mandarnos una foto para mostrarnos que estaban plantando huevos. Posta, acaba de pasar.
“Llevá medias de repuesto por las dudas.” Le acabo de decir a mi colega que hace el video mañana.
Casualmente, esto va agarradísimo de la mano del tema de hoy.
El tema de esta edición lo tenía en lista desde antes de que esta newsletter existiera, pero hasta ahora nunca había tenido lugar.
Hace unos días, alguien me mandó el siguiente mensaje:
— “Pato, una pregunta, ¿vos que te ponés para ir a sacar fotos a los casamientos…?”
Usé el puntapié para una serie de historias, y ahora, a sugerencia del público, va por acá con alguna datita más.
— Mi secreto mejor guardado.

Hace un par de ediciones hablé de la fotografía callejera, esa en la que los fotógrafos se pasan horas caminando por la calle, buscando momentos, en el mejor de los casos, decisivos.
Te cuento por si no lo sabías, que en los casamientos estamos en general, unas 12 horas trabajando, de las cuales (hablo por mi) ponele que una – sumando todos los minutos – sentados.
Imaginate lo importante de usar buenos zapatos. En una época me llevaba dos pares. Eso hasta que entraron en mi vida las Dr. Martens y desde ahí nunca me las saqué.
Dicho esto, tengo un secreto que pocas personas saben. Bueno, ni tanto misterio: plantillas.
Esto me salva en varios sentidos. En primer lugar, mejoran un montón la postura (olvidate del dolor de lumbares) y en segundo pero para nada menos importante, quedo un poquito más alta. Si me conocés en persona lo entendés.
— ¿Siempre de negro?
Creo que a esta altura esto ha trascendido el tema laboral, porque cada vez que nos juntamos con colegas (foto y video) parece que estuviéramos vestidos para trabajar.
Más allá del gusto personal, resulta bastante práctico por un tema de camuflaje. Nadie quiere llamar demasiado la atención en el pasillo hacia el altar mientras entra la novia. Por otro lado, somos fáciles de “borrar” si salimos de fondo en la toma cruzada.
— ¿Cuánto gastás en ropa?
Voy a dar por sentado que si trabajás en fotografía, tenés calculados los gastos de tu empresa.
— Ampliame.
Cuánto te sale tu empresa por año. Todos los gastos que tenés para trabajar. No solo los equipos; tus costos impositivos, suscripciones (programas de edición y diseño, apps, cuentas verificadas…), página web, oficina si tenés, cursos que hagas, por nombrar algunos.
Pues la ropa también debería ser parte de tus costos para trabajar. Si por año tenés que comprar 5 camisas, eso debería estar calculado.
Antes de seguir, si esto que acabo de escribir te sorprende, andá ya a hacer este curso. Ahí te contamos todo con lujo de detalles. Guiño, guiño.
Porque la ropa es una parte más del equipo de trabajo. Como un uniforme, pero con onda. Dale.
— La casa en orden.
Por supuesto, es importante chequear la ropa al menos un día antes de cada trabajo. Al igual que el resto de los equipos, claro. Que la ropa esté limpia, planchada, y las botas, lustradas. Aunque para esto podés buscar alguna de esas máquinas de lustrar que hay en los hoteles.
— En síntesis y alguna cosa más.
— La ropa es una parte más del equipo.
— Discreción y camuflaje, pero ponele onda.
— De lo bueno, dos. (Si encontrás una prenda que rinde, comprá más de una.)
— No uses para la vida, la ropa de trabajo.
— Mi secreto mejor guardado: plantillas.
De yapa, te dejo mi tablero de Pinterest donde busco inspiración para nuevos atuendos. Hay para todxs.
El equipo va coordinado. Si es todos de negro, todos de negro. Si toca de blanco, todos de blanco. No te cruces en la toma, pero tampoco te olvides de pedir que te saquen fotos trabajando.
Y a lustrar las botas.

Mandale esto a quien creas que le puede interesar. Podés leer acá las ediciones anteriores y la data de las plantillas la mando por interno.
Nos vemos en la próxima 🖤