Edición #42.
Siempre me incomodó el concepto de intencionar.
Hace poco volví a escuchar la grabación de la lectura de mi carta astral. Me la hice en el 2021. Describía perfectamente mi forma de ser, eso lo recordaba, pero quería prestar atención particularmente a la última parte, donde el astrólogo hacía una serie de «predicciones» según los tránsitos, que, muy llanamente explicado, serían los movimientos de los planetas que permiten hacer pronósticos en plan, no hagas esto este año, mejor hacé esto otro. Cuestión que hacía eso para el período entre el 2021 y el 2024, o sea cosas que medio que ya pasaron. Concluí sin demasiado esfuerzo que tendría que haberlo escuchado antes.
Al principio de la lectura, el astrólogo decía que mucha gente descree de la astrología porque hay mucha cosa barata (se lee berreta) y lo que conocemos es solo el horóscopo de la revista, entonces en ese mar, lo bueno se pierde. Lo mismo pasa con este tipo de conceptos – como el de intencionar – que entre la definición del diccionario y el infinito hay mucha cosa en el medio. Espero me entiendas lo que quiero decir.
— Viajar y volver.
Estuve de viaje. 16 días en España y como 4 más en tránsito. Volví bastante más liviana de lo que me fui. Es lo que tienen los viajes. Dispuesta a materializar una de las sugerencias que hacía Júpiter, Saturno o no recuerdo ya cuál, que decía que la disciplina sería recompensada, volví con la alarma pronta para sonar a las 8 y el escritorio ordenado para ponerme a trabajar. Más allá de los planetas, esto era algo que venía ya intencionando desde antes de irme, porque todos quienes trabajan en su casa sabrán que es muy fácil ponerse a hacer una mascarilla facial a las 3 de la tarde cuando deberías estar respondiendo correos. Cuestión que mi plan de madrugón y escritorio ordenado se vio interrumpido por la enfermedad.
-Qué dramática.
“Yo nunca me enfermo”, suelo decir y es bastante cierto, pero esta vez me dejó afuera de todo y adentro de la cama. Me pregunté en un momento si es que nunca me enfermo o en realidad es que nunca dejo que la enfermedad me detenga. Algo así.
El padecimiento es un recuerdo constante de lo que no se tiene, es una interrupción sobre el tiempo.
Como viajar.
— Archívese.
Me pongo a mirar las fotos del viaje para que no se me pierda esa sensación. No tanto la del limbo, donde parece que lo de acá quedó suspendido en el espacio y en el tiempo, si no eso de sentir todo un poco más fresco; ese entusiasmo donde el universo es ancho y todo es posible, que bien puede verse aplastado en un par de segundos por cualquier cuestión mundana de esas que pasan de este lado de la realidad. En este mar, lo bueno se pierde.
Con el teléfono en la mano, me topo en las redes con el fotógrafo David Bailey. Cita:
“Una actitud positiva realmente puede hacer que los sueños se hagan realidad – así fue para mí”.
Yo me refriego los ojos. Me refriego los ojos cuando leo sobre cuestiones de sueños y actitud, y sin embargo, debo decir, que la mía ha cambiado. O eso quiero creer.
Porque la verdad, y esto te lo cuento a vos porque estas acá, el año pasado me costó un poco este asunto de la positividad. Y en un momento dije, che, capaz que ya repetí demasiadas veces esto de que “no todo está tan bien”. Archívese, junto con los tránsitos a los que no hice caso y que, como no se puede volver el tiempo atrás, para qué traerlos.
Mi psicólogo, que a veces consultaba al péndulo para bajar algún mensaje (ya sé que para incomodarme la palabra intención, bastante mística estoy trayendo a todo esto, pero ya te expliqué los motivos por los que me incomoda la palabra y nada tienen que ver con la mística) una vez me dijo (le dijo – el péndulo)
“vos querés creer.”
Intención, mística, Júpiter, Saturno.
Viajar y volver.
Lunes 13 de mayo.
Es de mañana, no tan temprano. Saco una carta del mazo de tarot. Cita:
“Esta es una carta de visión y planificación. Si ha sacado esta carta, es hora de dar forma y sustancia a su imaginación, respetando el proyecto que tiene en mente. Esta carta le permite, finalmente, cruzar el umbral de su visión y revelarla para otros. Difunda su magia.”
Anoto:
Dé forma y sustancia a su imaginación.
Respete el proyecto que tiene en mente.
Difunda su magia.
Quiero creer.